Es un tratamiento de medicina regenerativa que utiliza una pequeña cantidad de grasa del propio paciente, rica en células madre mesenquimales, para ayudar a reparar articulaciones dañadas y reducir el dolor.

Se utiliza principalmente en artrosis de rodilla, cadera y hombro, así como en lesiones de tendones y ligamentos. Es una opción cuando otros tratamientos no han dado los resultados esperados o cuando se quiere evitar una cirugía.

No. Es un procedimiento mínimamente invasivo y ambulatorio. Se realiza con anestesia local, el mismo día se extrae el tejido, se procesa y se aplica en la articulación afectada.

Generalmente se realiza en una sola sesión y el paciente regresa a su casa el mismo día.

El procedimiento se realiza con anestesia local. Puede haber una leve molestia posterior, pero suele ser bien tolerado y transitorio.

Muchos pacientes comienzan a notar mejoría a partir de las primeras semanas. Los resultados pueden seguir mejorando con el tiempo, dependiendo de cada caso.

No. En nuestra clínica forma parte del Método 360°, que incluye diagnóstico, preparación del cuerpo, aplicación del tratamiento, seguimiento médico y rehabilitación con tecnología avanzada para optimizar los resultados.

Es nuestro enfoque integral para tratar el dolor. No se trata solo de una inyección, sino de un programa completo que aborda la causa del problema.

Incluye consulta médica y diagnóstico preciso, preparación del cuerpo, aplicación de la terapia indicada (como Microfat o PRP), seguimiento médico y rehabilitación con tecnología de última generación.

Es un programa de regeneración capilar no quirúrgico que utiliza terapias con PRP y células del propio paciente para estimular el crecimiento del cabello y frenar la caída.

Indicado para personas con alopecia androgenética inicial o moderada, caída persistente o cabello debilitado que desean una alternativa sin cirugía.

Puede incluir PRP capilar, células regenerativas (SVF) o la combinación de ambos, según el diagnóstico médico.

Depende de cada caso. Generalmente se indican varias sesiones iniciales y luego refuerzos de mantenimiento.

Es un procedimiento mínimamente invasivo. Puede generar leves molestias temporales, pero es bien tolerado.

Los cambios suelen observarse de manera progresiva a partir de los 2 a 3 meses, mejorando con el tiempo.

No lo reemplaza, pero puede ser una excelente opción en etapas iniciales o como complemento para mejorar resultados.

Tenemos un enfoque integral para tratar el dolor.

No solo artrosis. Se aplica en distintas patologías articulares, lesiones deportivas y dolor crónico del sistema músculo-esquelético.

Por lo general, se observan mejoras a partir de los 30 días del tratamiento, y la calidad de vida recuperada puede mantenerse hasta 7 años. En algunos casos, se pueden ver cambios muy positivos a partir de los 15 días.

Los tratamientos son personalizados y diseñados específicamente para cada paciente. La variabilidad del tiempo va a depender de la patología a tratar. Los tratamientos pueden durar de 1 a 12 meses.

Sí, es posible. El médico indicará la estrategia de múltiples inyecciones en base al pronóstico del paciente.

La edad no marca ninguna diferencia. Tus propias células tienen la capacidad de crear estímulos para activar la cascada regenerativa. El objetivo es concentrarlas todas para poder dar el primer paso.

Hasta el momento, las obras sociales no tienen estos tratamientos incluidos en su cobertura, por lo que son de carácter particular.

Los costos de los tratamientos de Stem Cell Therapy Argentina son variados y personalizados en cada condición y cada programa o plan del paciente, por lo que este mismo debe ser previamente evaluado en consulta personal para luego elevar un presupuesto detallado.

Si, son seguros, siempre y cuando sean realizados por un médico certificado en medicina regenerativa. Los informes de efectos adversos han sido muy bajos y son similares a los de cualquier otra práctica de inyecciones. Las propias células no causan daños, siempre y cuando sean utilizadas correctamente por el médico que trata al paciente.

El tiempo de recuperación varía según el tipo de procedimiento. En general, se limita la actividad física de impacto durante un período de 6 a 8 semanas. Sin embargo, después del procedimiento, podrás realizar actividad física ese mismo día y no será necesario permanecer en reposo.

Simplemente sigue las instrucciones proporcionadas por el médico y continúa con tu vida habitual.